
jueves, abril 19, 2007
LEY DE MEMORIA HISTÓRICA BIS

miércoles, abril 18, 2007
COSILLAS VARIAS

lunes, abril 16, 2007
MEME...Y SI FUERAAAA...
Si fuera un día de la semana: Jueves, casi viernes.
Si fuera un momento del día: Sábado por la mañana, sin nada que hacer, salvo leer diarios y tomar el vermut en alguna plaza.
Si fuera un planeta: ...Lejano, pequeñito, como el de el Principito. En su defecto Raticulín o Ganímedes.
Si fuera un animal: Alguno que sea carne de cañón para los criptozoólogos...
Si fuera un mueble: Una mesa vacía.
Si fuera un líquido: Ese donde flotan las bolas de cera en las lamparas lava.
Si fuera una fruta: Níspero o limón.
Si fuera un instrumento musical: Piano o el extremo. tríangulo.
Si fuera una canción: Ne me quitte pas de Brel.
Si fuera una comida: La sopa de mi madre, un acto de amor. O cualquiera que sea de pueblo, hecha a la leña. Tengo preferencia por los cocidos.
Si fuera una parte del cuerpo: Justo la piel donde empiezan los senos, su forma.
Si fuera un objeto: Sacacorchos.
Si fuera una asignatura: Literatura.
Si fuera un número: El 27 ( no por nada, simplemente es que este número me sigue).
Si fuera un coche: El Ford Lincoln donde asesinaron a JFK.
Si fuera un color: Negro.
Si fuera una ciudad: Cádiz, Florencia, Avila, Córdoba.
Si fuera un mar: Como a Woody Allen, me gusta el mar y a su vez me da pánico.
Si fuera un idioma: Castellano, Francés y Catalán.
Si fuera una flor: La del almendro.
Si fuera un verbo: Mirar.
Si fuera una estación: Otoño.
Si fuera una prenda: Unos calcetines a rayas de colores.
Si fuera un cuadro: Muchacha en la ventana de Dalí.
Si fuera un monumento: La pequeña iglesia de Rennes le Chateau.
Si fuera un País: España, man que me duela a veces.
Si fuera un lugar: Vigo de Sanabria, mientras se baña.
Si fuera un deporte: Petanca.
Si fuera un integrante de un grupo: Teclados.
MI VIAJE

domingo, abril 08, 2007
ME VOY DE VACACIONES!

viernes, abril 06, 2007
PEPE'S BAR
(Comenzaba)
Un amigo mío argentino, nacido en el pueblo de Evita Perón, Chivilcoy, de la provincia de Buenos Aires, me dijo un día que después de haberse recorrido América entera, Europa de sur a norte, algunas zonas de Asia, después de tanto tránsito y tantas visiones, no había visto nada igual, ningún lugar parecido a ésta, nuestra España.
Según él( que más que argentino parece un auténtico vikingo ) España, por tamaño y orografía es ( Atención: siéntense aquellos nacionalistas españoles hipersensibles, no vaya a darles una lipotimia ) un lugar “muy chiquitito muy chiquitito” en el que se producen las mayores diferencias entre comunidades en tan pocos kilómetros. Se pregunta qué que tienen en común un orensano y un castellonense. Qué tienen en común un bilbaíno y un gaditano. Me dijo que no le extrañaba que existieran los nacionalismos “periféricos”, que le recordaba a las luchas de los indígenas por sus tierras y por sus tradiciones…
(Así empezaba, y lo dejo aquí, en el aire. Porque me encuentro en el bar, en mi bar, bueno, en el bar de Pepe, que es como mi bar, con el portátil trajinando. Y acaba de entrar un matrimonio. Y me llaman la atención y me despistan del texto original. Porque él tiene como ochenta años, y ella como otros ochenta, pero mientras que él camina espigado, enérgico, ella es conducida entre mesas y sillas con una silla de ruedas. Está tapada con lo que parece la chaqueta de él, granate, acolchada, horrenda. Retiran una silla para colocar la de ella. Ella está dormida. Por un momento pienso que esta muerta. Porque no se mueve. Él le acaricia la mejilla y ella pestañea rápido; esto va a ser lo más rápido que haga durante el tiempo que pasan en el bar. Él se pide un café con leche. Y a ella no le pide nada. Cuando vas a un bar y no te pides nada es que estas jodido. Y ella lo está. Yo me he tomado un cortado y una mediana, por suerte. Pero tampoco es que ande muy fino. Pienso en cuánto amor ha de sentir ese hombre como para no dejar de sonreír a su mujer, que por momentos, estoy seguro, se muere. No los había visto nunca por aquí. Éste, el bar de Pepe siempre me guarda alguna sorpresa, por eso es mi segunda casa, por la fascinación que me provoca. Aquí he escrito mis primeros cuentos, los primeros poemas que considero buenos realmente. Este bar plagado de mierda y de ancianos (( que me tienen un cariño especial, lo sé)), muchos alcohólicos, es para mi uno de mis países clave. Yo soy nacionalista del bar de Pepe. Me gusta su independencia, me gusta que cobre las medianas a un euro mientras el resto las cobra a uno con veinte-o con treinta o cincuenta-. Me encanta esa pareja que vive enfrente y que viene cada día a las dos y me miran con odio si tengo la Vanguardia del bar- que yo cedo encantado(( cuánto “encantamiento”))-. Me gusta porque la leen juntos, cada uno una página, sin comentarios. Pienso ahora que los textos entre paréntesis son como más oscuros. Están como tapados. Quedan relegados a cierto sosiego incómodo en la lectura rítmica. Pero escribo esto entre paréntesis simplemente porque me sale de los cojones. El texto real es este, el otro me importa más bien poco. España me importa nada. Catalunya me importa nada (( que Word me señale “Catalunya” con “ny” como error me indigna tanto como que Froilán de todos los santos se parta el labio en un tobogán)). Me importa ahora que el limonero de Pepe(( que es el que nos provee de esos gajos maravillosos en las tónicas)) alumbre el bar como lo hace ahora mismo. Por cierto, en el bar de Pepe el café solo cuesta 75 céntimos. Y eso sólo nos importa a los parroquianos. Pero eso ahora no me importa ya que tan sólo miro el limonero con sus hojas verdes cristalinas, sus ramas oscuras como el carbón que casi invaden mi mesa, como los viejos que tanto quiero se discuten por no sé que cosa, como el amigo de un amigo que vive por aquí se fuma un cigarro tras superar un cáncer de pulmón. Me conmueve la valentía de toda esta gente venida de todos sitios hace muchos años, como ellos me explican. Me gusta su gusto, me gusta el sabor del pueblo. Me gusta. Amo al pueblo…)
miércoles, abril 04, 2007
192 MUERTOS–192 MENTIRAS
QUÉ BONITA ERES MURCIA

martes, abril 03, 2007
30 GRADOS DE MISERIA
Y como sangraba aquella herida. El bus se empezaba a llenar. De asfixia. Cerca de 30 grados en Mayo al fin y al cabo es normal. Esta es una ciudad hecha para el calor. Los gorriones caminan a saltitos, los loros ruidosos que se instalaron en Barcelona hace una década se refugian en los huecos que dejan en las palmeras los racimos de dátiles caídos. Las palomas en las fuentes. Los jóvenes muestran su piel aun blanca sin los suplicios de agosto. Imagínate la miseria de aquellos dos que de reojo te han mirado. No me extraña. Hoy estas preciosa. La miseria tiene estas cosas. El hijo llevará los mismos calzoncillos de hace tres días. Su madre lleva la misma muletita desde hace 40 años. La vacuna de la poleo ha dejado a muchos lisiados. La miseria tiene estas cosas. Llevan una chaqueta de doble forro y parece que no tengan calor. Han debido pasar demasiado frío como para permitirse el lujo de tener calor. El calor es para los jóvenes y los pájaros. El chico de 20 dioptrías te vuelve a mirar. No me extraña. La miseria tiene estas cosas. Te queda tan bien esta camisa. Como la de ayer. Sigue el bus la marcha tediosa. Me besas la herida y un poco de carmín queda en la tirita. Esta herida no se cierra. Próxima parada. Más gente. La tirita no pega. La miseria tiene estas cosas.
DMI.
lunes, abril 02, 2007
CABREADO
