Eso debieron pensar los padres de este GILIPOLLAS porque no tiene otro nombre.
El niño de los cojones gordos.
Un fascista en casa. Y nada más y nada menos que su propio hijo.
A la mierda el niño!
viernes, marzo 16, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario